Desde Afganistán hasta Cuba

Violencia contra las mujeres: Una nueva campaña mundial para detener la barbarie de género

 

por ILEANA FUENTES, Miami

CUBAENCUENTRO

 

Este 25 de noviembre se observa el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Empieza una campaña de 16 días —que se extiende hasta el 10 de diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos— para erradicar dicha lacra social, en el aniversario 44 del asesinato de las Hermanas Mirabal.

Protesta

Cubanas protestan contra el régimen, durante Cumbre Iberoamericana de Costa Rica.

Ese fue uno de los últimos atropellos que cometiera Rafael Leónidas Trujillo, el dictador dominicano: ordenar la muerte de las tres hermanas, activistas por la democracia. Patria, Minerva y María Teresa fueron asesinadas a golpes, un día como hoy, en 1960. Tenían 36, 34 y 24 años, respectivamente.

En 1993, luego de una campaña encabezada por la República Dominicana y apoyada por 66 países, Naciones Unidas adoptó una Declaración en la que se define la violencia contra la mujer como "todo acto de violencia basado en el género, que tiene como resultado posible o real un daño físico, sexual o psicológico. Incluidas las amenazas, la coerción o la prohibición arbitraria de la libertad…".

Luchar por la democracia: convicción e ideales por lo que hombres y mujeres han pagado un precio muy alto a través de la historia. ¿Hemos progresado en este largo camino de respetar los derechos civiles y humanos del ciudadano de a pie?

Tapiadas en la burka

El 9 de octubre pasado, luego de varias semanas de trabajo inscribiendo a sus conciudadanos para que pudieran votar en las anunciadas elecciones, Muska, "hija de Abbas, del distrito Khewa, y residente de Jalalabad", joven trabajadora de la campaña de inscripción electoral en su zona, fue violada por el chofer que la llevaba a su casa, después de una larga jornada de trabajo ayudando a los votantes el día de las elecciones presidenciales en Afganistán.

En un país donde la mujer vale menos que el trapo de burka que todavía es obligado vestir en la mayoría de las regiones, una mujer violada —usada, mancillada, tocada y vista por un hombre no de su familia— no tiene muchas opciones, más que tirarse por un barranco o darse candela. Unos días después del incidente, Muska moría en el hospital de la base militar norteamericana en Bagram, de quemaduras autoinfligidas que abarcaban más del 80 por ciento de su cuerpo.

Morir incinerada, morir a golpes, morir decapitada, morir a balazos.

Durante los años que duró el régimen del talibán en Afganistán, eran frecuentes las ejecuciones públicas de mujeres. Su crimen podía haber sido salir a la calle sin escolta de familiar masculino, o sin la burka; pintarse las uñas o los labios; o enseñar los tobillos en la vía pública. De rodillas, manos amarradas a sus espaldas, cubiertas de pies a cabeza con las telas azul cielo o grises del atuendo obligatorio, un disparo de rifle en la nuca, y desaparecer arrastradas como un saco de basura. Ayer, como aquel que dice, mientras Occidente celebraba la llegada del nuevo milenio, y satélites sofisticados desafiaban los misterios del espacio para ampliar el conocimiento.

Hace unos días fue asesinada en Irak la directora para ese país de la organización CARE, Margaret Hassan. Secuestrada y torturada durante varias semanas, miembros de su familia en Inglaterra anunciaban, el 16 de noviembre, que estaban convencidos de que Margaret había sido ejecutada. Inmersos en un fundamentalismo que no reconoce la igualdad ni los derechos de las mujeres, ¿qué puede esperarse en este rincón del mundo donde se le otorga igualdad de tratamiento a una mujer para ejecutarla?

Inmersos en el fervor revolucionario, los organismos represivos de la revolución cubana han cometido numerosos actos de violencia en contra de las mujeres. El Registro de la Memoria Cubana que organiza el Free Society Project, en Estados Unidos, ha documentado 216 muertes de mujeres por razones políticas. Esto, sin contar las más de 5.000 mujeres que han padecido el presidio político desde 1959 —incluyendo las que aún lo padecen hoy, en pleno año 2004—, ni las miles de mujeres acosadas y hostigadas a diario durante 45 años de totalitarismo, por sus ideas, por su activismo pacífico, por su afiliación familiar.

En el texto inédito del Dr. Armando M. Lago, del Free Society Project, titulado El Costo Humano de la Revolución Social: El Libro Negro del Comunismo Cubano, aparecen los siguientes datos sobre la violencia oficial contra mujeres cubanas:

-Asesinadas extrajudicialmente: 20

-Desaparecidas: 13

-Asesinadas en prisión: 2

-Suicidios en prisión o bajo arresto: 6

-Otras muertes en prisión: 5

-Muertes en prisión por negligencia médica: 4

-Mujeres ahogadas en el hundimiento del remolcador "13 de marzo": 19

-Otros asesinatos en intentos de salida: 10

-Mujeres de la asistencia civil en misiones internacionalistas: 30

-Fusiladas: 11

"Fusiladas: 11". Que en Cuba, el país más moderno de América Latina en 1959, se llevara al paredón de fusilamiento a 11 mujeres, constituye una de las páginas más alarmantes de los 45 años de castrismo.

Según la documentación obtenida, fueron ellas: Juana María Díaz, de 25 años de edad, fusilada el 17 de mayo de 1961 en la Prisión Nacional de Mujeres, Guanajay; Obdulia Duarez Suárez, de 19 años, el 22 de abril de 1975, en la Prisión de la Cabaña; Luisa María Escobar, el 10 de julio de 1962, en Victoria de las Tunas, provincia de Oriente; Amelia Fernández García, el 17 de abril de 1961, en La Cabaña; la Dra. Berta Ferrer, en el año 1960 en Santiago de Cuba; Juana Figueredo Díaz, con seis meses de embarazo, el 24 de diciembre de 1961 por "colaborar con la guerrilla"; Sara Martínez González, de 47 años, el 23 de diciembre de 1996; Adelaida Miravén, en 1978; Lourdes Nadal, en 1971; Josefa San Román, el 16 de mayo de 1964, en Pinar del Río; María Isabel Torrado, el 3 de agosto de 1963, en San Cristóbal, provincia de Pinar del Río.

¿Epílogo?

Recordemos a Patria, Minerva y María Teresa Mirabal. La muerte de estas dominicanas, de alguna forma está salvando la vida a otras mujeres. Hagamos algo hoy y durante los próximos 16 días, para reducir la violencia que se ejerce en contra de las niñas y las mujeres. Hablamos de la casa de su vecina, la cárcel de mujeres en Guantánamo —donde cumple prisión la opositora Migdalia Hernández Enamorado, madre de tres hijas—, o el rincón más lejano del mundo.

Recordemos también que, al igual que Trujillo, todos los tiranos se equivocan. Se exceden. Caen. Mueren.

 

 

 

Para enviar esta página por e-mail siga los siguientes pasos:

1- Haga CLICK AQUI y se le abrirá una nueva ventana

2- Escriba la dirección e-mail en el espacio indicado más abajo.

3- Oprima el botón ENVIAR



En TODA la INTERNET
EN LAS PAGINAS DE LA FUNDACION
  Sección  NOTICIAS de CUBA   HOME