Ocho balseros sobreviven a duras penas en isla hondureña




El Nuevo Herald

Un grupo de ocho balseros cubanos que arribaron a la Isla del Cisne, Honduras, a principios de septiembre, sobreviven en pésimas condiciones en esa isla casi deshabitada, donde la Fuerza Naval mantiene una pequeña guarnición compuesta por soldados que son enviados al lugar como castigo.

''La vida allí es insoportable incluso para los soldados que apenas tienen las raciones de alimentos necesarias, así que imagínese lo que eso significa para los refugiados'', indicó Raúl Carranza, representante de la Cruz Roja en Puerto Cortés.

Durante una entrevista con El Nuevo Herald, Carranza aseveró que la Fuerza Naval no tiene interés en sacar a los cubanos de la Isla del Cisne y llevarlos a tierra firme y por otra parte las autoridades de inmigración no determinan todavía su status.

''Es una situación bien compleja y burocrática'', afirmó Carranza.

El pasado martes Carranza consiguió --con recursos propios y de la Cruz Roja--, una embarcación para navegar hasta Isla del Cisne, distante unas 150 millas de Puerto Cortés, para recoger al grupo de cubanos.

''Cuando nos disponíamos a marchar recibimos el aviso por radio de que había llegado otro grupo de once cubanos y la Fuerza Naval dijo que nos teníamos que llevar a todos o a ninguno, pero la embarcación no tenía esa capacidad, así que suspendimos el viaje'', dijo Carranza. ``Ahora no tenemos recursos para alquilar una embarcación más grande''.

Los cubanos que salieron de Santa Cruz del Sur, en la provincia de Camagüey, llegaron a Isla del Cisne el pasado 2 de septiembre, y algunos de ellos tienen familiares en Miami y otras ciudades de Estados Unidos.

''En ese grupo está mi sobrino, que fue preso político y pertenecía en Cuba a una organización opositora'', indicó Cosme Mayor, un residente de Miami, quien ha tratado infructuosamente de ponerse en contacto con las autoridades hondureñas, según afirmó.

Honduras ha visto incrementarse drásticamente en los dos últimos años el número de cubanos que arriban a sus costas. Un total de 89 cubanos han llegado a Honduras desde el pasado 1ro de mayo. En ningún caso los refugiados han sido devueltos a Cuba y las autoridades de inmigración les otorgan el status de ''inmigrante económico''. Con esa condición los cubanos pueden trabajar legalmente, aunque la mayoría sólo utiliza al país centroamericano como puente para llegar más tarde a Estados Unidos.

El cónsul de Honduras en Miami, Carlos Siercke, explicó a El Nuevo Herald que la política del gobierno hondureño es no devolver a los refugiados, incluso a costa de soportar presiones del embajador de Cuba en Tegucigalpa.

''Por lo demás, somos un país con pocos recursos destinados a los refugiados; incluso el local en que los albergamos en Tegucigalpa apenas tiene capacidad para cinco personas'', afirmó.

Siercke dijo que el pasado año estuvo ''tocando algunas puertas'' en Miami, pidiendo ayuda de ropa, zapatos y medicamentos para los refugiados cubanos en Honduras, pero no obtuvo resultados.

''Me reuní con varias personas de la comunidad cubana en Miami, y quedé muy desilusionado porque no obtuve respuesta'', subrayó.

 

 

 

 

Para enviar esta página por e-mail siga los siguientes pasos:

1- Haga CLICK AQUI y se le abrirá una nueva ventana

2- Escriba la dirección e-mail en el espacio indicado más abajo.

3- Oprima el botón ENVIAR



En TODA la INTERNET
EN LAS PAGINAS DE LA FUNDACION
  Sección  NOTICIAS de CUBA   HOME